Una enemistad peculiar
Entre fines del siglo XIX
e inicios del XX, varias empresas inglesas relacionadas a la ampliación
ferroviaria en la Argentina llegaron al país. Ellas se asentaron principalmente
en la ciudad de Buenos Aires y en algunas localidades del conurbano. Con ello
surgieron las comunidades inglesas, que, a través de la fundación de colegios y
clubes, fueron dándole lugar al fútbol en tierras argentinas.
A continuación, un repaso
por los partidos entre equipos de Argentina y de Inglaterra que el autor considera
más importantes en el tejido de esta rivalidad futbolística.
Southampton F.C., la
primera experiencia
Recién a inicios del nuevo siglo se produjo el primer enfrentamiento entre un equipo inglés y uno argentino. Este hecho constituye un hito fundacional del fútbol sudamericano.
Los encuentros entre
equipos de Buenos Aires, Rosario y Montevideo ya eran frecuentes en los últimos
años del siglo XIX. Sin embargo, recién a inicios de la siguiente centuria se
produjo el primer partido entre un equipo argentino y uno inglés.
Además de alcanzar el
subcampeonato de la FA Cup en 1900 y en 1902, Southampton dominaba el sur
inglés. Con su sexto título de la Southern Football League bajo el brazo, llegó
a la Argentina en 1904.
El 26 de junio de ese año
tuvo lugar el primer encuentro entre un equipo inglés y uno argentino: Alumni,
campeón de la liga local, y Southampton F.C. El mismo presidente de la
República, Julio Argentino Roca, estuvo presente en el estadio de la Sociedad
Sportiva Argentina, frente al Hipódromo de Palermo, para ver el partido.
Con un gol de Edgar Bluff
al minuto 34, un tanto en contra de Carlos Brown a los 52 minutos y el cabezazo
goleador de George Albert Hedley, Southampton venció 3-0. Alumni fue el
derrotado en el primer partido entre un equipo inglés y uno argentino.
Southampton F.C. continuó
en el país y, tras golear 10-0 a un equipo formado por jugadores británicos de
la liga argentina, enfrentó a Belgrano Athletic Club. Aquel 6 de julio, los
ingleses cosecharon una nueva victoria, aunque sufrieron el primer gol
argentino en su contra. Arturo Forrester, asistido por John Henry Wood, superó
la defensa del arquero George Crowley y marcó a favor del equipo local en la
derrota de 6 a 1.
Para cerrar su estadía en
Buenos Aires, The Saints derrotaron 5-3 al combinado de la Liga Argentina, en
un encuentro emotivo.
Los argentinos, por
primera vez contra los creadores del fútbol, lograron mostrarse con hambre de
competencia. El medirse con un equipo profesional de primer nivel, el gran
interés que demostró el público y la atención que le dedicó la prensa a este
evento fueron los cimientos no solo de la historia entre equipos argentinos e
ingleses, sino del fútbol argentino en general. Acompañado por un aire
progresista en lo que eran los últimos meses de gobierno de Julio Argentino
Roca, el crecimiento del balompié argento se mostraba imparable.
El primer triunfo
argentino ante los británicos
Para mantener el estímulo
al fútbol local, la AFA continuó convocando a equipos británicos a la
Argentina. Tras el paso del inglés Nottingham Forest F.C. en 1905, la AFA invitó
a la South African Football Association (SAFA) y a Fulham FC. Este último,
equipo inglés del primer nivel, declinó la oferta, pero la SAFA -organización
de futbolistas amateurs de Sudáfrica- la aceptó y envió a su equipo de
aficionados a Buenos Aires.
Hacia 1906, el fútbol se
codeaba con el rugby y el cricket como uno de los deportes más populares en
Sudáfrica, que estaba bajo dominio británico. Las visitas de algunos equipos
ingleses habían ayudado al crecimiento de este deporte allí.
La SAFA, afiliada a la FA
desde 1896, compuso un equipo que era integrado solo por jugadores blancos y,
aunque amateur, gozaba de un alto nivel. De los 15 jugadores que vinieron a la
Argentina, 7 eran sudafricanos, otros 7, ingleses y 1, escocés.
Luego de vencer 14-0 a un
combinado de jugadores y estudiantes de la Universidad de Buenos Aires, el equipo
de amateurs británicos residentes en Sudáfrica enfrentó a Alumni, el campeón de
la liga argentina, el 24 de junio de 1906.
El equipo extranjero
intentó muchas veces romper el cero, pero estuvo falto del toque final. Alfredo
Brown, a los 16 minutos del segundo tiempo, convirtió el único gol del partido
en favor de Alumni. A pesar de los nuevos intentos del combinado de la SAFA,
Alumni, que aprovechó una de sus pocas oportunidades, se quedó con un
inesperado e histórico triunfo.
Los sudafricanos ganarían
el resto de sus partidos de gira, lo que deja ver la magnitud del triunfo de
Alumni, el primero de un equipo argento contra un equipo formado por jugadores
británicos. Además, por ser la primera victoria ante un equipo
extracontinental, significó un hito en la historia del fútbol rioplatense y
trajo buenos augurios al futuro del balompié argentino.
De cabeza: la primera
victoria ante un equipo inglés
Tras el rechazo de
Tottenham Hotspur, que había estado en Argentina en 1909, a la invitación de la
Asociación Argentina de Football, Exeter City, equipo de mitad de tabla de la
Liga del Sur de Inglaterra, aceptó la propuesta. Motivado por lo rentable de la
gira por Argentina, el equipo blanquirrojo llevó a la mayoría de sus jugadores
que habían sido titulares en la temporada anterior a la serie de encuentros
amistosos a desarrollarse en Sudamérica a mediados de 1914.
El primer partido de
Exeter City en la Argentina se jugó en el estadio de Racing Club de Avellaneda
y lo puso frente a un combinado de jugadores del norte del área metropolitana.
En el llamado Combinado “Norte” había hombres que jugaban en River Plate,
Estudiantes de Caseros, San Isidro y Belgrano Athletic.
Exeter City continuó su
gira sin sufrir nuevas caídas en el país, pero la derrota en su presentación
fue un nuevo hito en la historia del fútbol argentino.
En 1951, Londres atestiguó el primer partido entre las selecciones de Inglaterra y de Argentina. Aquel 9 de mayo, la Albiceleste se convirtió en el segundo equipo nacional extranjero en jugar en el icónico estadio de Wembley.
La AFA y la Football
Association buscaban promover el intercambio internacional y fortalecer sus
relaciones diplomáticas. Entonces, organizaron este partido, el primero de
carácter oficial entre los seleccionados argentino e inglés.
El equipo británico
contaba con mayor potencia ofensiva, lo que quedó demostrado en el constante
asedio al que sometió a los sudamericanos. Si bien Mario Boyé adelantó a los
argentinos con su gol de cabeza al minuto 18, los ingleses lograron dar vuelta
el partido en los compases finales. Stan Mortensen, al 79’, y Jackie Milburn,
al 86’, convirtieron los tantos de la remontada local.
Las valiosas atajadas del arquero argentino Miguel Armando Rugilo llamaron la atención de los espectadores ingleses y la prensa local. Con su destacada actuación, el hombre de Vélez Sarsfield se ganó el apodo "el León de Wembley".
Aunque el equipo
visitante -falto de delanteros de calidad- cayó derrotado, el suceso fue bien
recibido en Argentina, donde se habló de una presentación honorable. Este
encuentro no solo representó una exposición importante para la Selección
Argentina, también contribuyó significativamente al reconocimiento
internacional que tiene hoy en día.
River, el primer ganador argento
en Inglaterra
Un año después, un equipo
de un club argentino enfrentó a uno inglés en Inglaterra por primera vez. En el
marco de una gira por Europa, River Plate enfrentó a Manchester City en el
demolido estadio Maine Road.
La andadura de la Banda
por el Viejo Continente había empezado el 9 de diciembre de 1951, con la
derrota por 5 a 2 contra Athletic Club en Bilbao, España. El equipo dirigido
por José María Minella llegó a Mánchester con solo esa derrota, 5 victorias y 6
empates en 12 partidos jugados en la gira.
Bajo un frío invernal, Ángel
Labruna convirtió el primer gol para River en apenas 6 minutos. Por si fuera
poco, el Feo firmó su doblete tras otros seis minutos y Santiago Vernazza, al
minuto 26, puso en el score una goleada: 0-3 para el cuadro argentino. Cuando
iban 35 minutos, Jimmy Meadows marcó el descuento de Manchester City. Sin
embargo, el uruguayo Walter Gómez hizo el cuarto tanto riverplatense a tres
minutos del final del primer tiempo.
A pesar de ese empuje,
los Citizens no alcanzaron el empate y River se hizo con una victoria memorable
el 2 de febrero de 1952. De esta manera, River Plate se convirtió en el primer
equipo argentino en vencer a uno inglés en Inglaterra.
Un gol imposible
Al año siguiente, se jugó
en el Monumental de Buenos Aires otro partido entre Argentina e Inglaterra.
Tras un centro enviado
por Jack Froggat, el centrodelantero Tommy Taylor marcó el primer gol del
partido al minuto 41. Inglaterra se había puesto por delante, pero solo un
minuto después Ernesto Grillo hizo un gol llamado “el imposible”. “Coco”, cerca
de la meta europea, remató al arco mientras el arquero intentaba interceptar lo
que parecía ser un pase al medio o un centro. La jugada terminó en un recordado
gol por su resolución, atípica desde el punto de vista británico.
Hay que mencionar que la
FA no considera a este partido uno de categoría “Internacional A” porque
habrían jugado los combinados de las ligas y no las selecciones. 3 días más
tarde, en el mismo estadio se encontraron prácticamente los mismos jugadores
por un encuentro que ambas asociaciones consideraron un “Internacional A”. De
todos modos, la fuerte lluvia obligó a la suspensión del encuentro que iba 0 a 0
y que no se pudo reanudar porque los ingleses debían jugar en otros países.
El primer duelo
mundialista
Argentina e Inglaterra se
enfrentaron en una Copa Mundial por primera vez en el torneo celebrado en Chile
hacia 1962.
Ambos equipos llegaban con la necesidad de reivindicarse tras desempeños discretos en las anteriores ediciones del certamen. Los ingleses, que venían de una derrota ante Hungría en la primera fecha del Grupo 4, se enfrentaron a una Argentina cautelosa que buscaba redimirse tras el desastre de Suecia en 1958. El equipo dirigido por Juan Carlos Lorenzo había vencido a Bulgaria por 1 a 0 en la primera jornada del mismo grupo.
Argentina no logró pasar
la primera ronda tras empatar 0-0 con los húngaros, mientras Inglaterra avanzó
a los cuartos de final, donde sería eliminada por Brasil.
Triunfo y título
argentinos
Dos años más tarde,
Argentina e Inglaterra se enfrentaron en la Copa de las Naciones jugada en
Brasil. En el marco de la tercera fecha de la liguilla, Argentina llegaba con
dos triunfos ante Brasil y Portugal: con un empate sería campeona. Inglaterra, que
había sido derrotada por los anfitriones y había obtenido un empate contra los
lusos, ya estaba sin posibilidades de ganar el torneo amistoso organizado por
la Confederación Brasileña de Fútbol, que celebraba sus 50 años.
Otra
"animalada" en Wembley
Geoff Hurst convirtió el
único gol del encuentro al minuto 78 y los ingleses pasaron de ronda en el
Mundial que eventualmente ganarían, no sin controversias. Alf Ramsey, el
director técnico de los británicos, tildó a los argentinos de
"animales", mientras que los jugadores argentinos fueron recibidos
como héroes, como campeones morales, en su país.
No está de más recordar
que, a fines de septiembre del mismo año, un grupo de argentinos aterrizó en un
avión de Aerolíneas Argentinas en las islas Malvinas. En el llamado Operativo
Cóndor, los argentinos izaron una bandera de su patria, tomaron a algunos
isleños como rehenes y reclamaron al gobernador que reconociera la soberanía
argentina sobre las islas.
El León de La Plata ruge
en Old Trafford
Sólo dos años después, otro
hecho acrecentó la tensión entre argentinos e ingleses. Estudiantes de La
Plata, campeón de la Copa Libertadores de América, se enfrentó a Manchester
United, ganador de la Copa de Europa, por la Copa Intercontinental 1968.
El equipo dirigido por
Osvaldo Zubeldía, con figuras como Alberto Poletti, Oscar Malbernat, Carlos
Bilardo y Juan Ramón "La Bruja" Verón, se encontró con el plantel de
Matt Busby, que incluía a Nobby Stiles, Bobby Charlton, Denis Law y George
Best.
El partido de ida se
disputó el 25 de septiembre de 1968 en La Bombonera. Allí, Marcos Conigliario
cabeceó la pelota a la red cuando iban 27 minutos. Gracias a ello, Estudiantes
se impuso por 1-0 en el primer partido. En Old Trafford, la casa de Manchester
United, el partido del 16 de octubre estuvo cargado de asperezas. Los dirigidos
por Zubeldía tomaron la delantera con otro gol de cabeza, esta vez de Juan
Ramón Verón, en apenas 7 minutos de juego. George Best fue expulsado por el
lado inglés y José Medina, por el argentino al minuto 89. Willie Morgan alcanzó
la igualdad en los segundos finales y el partido de vuelta acabó 1 a 1.
Orgullo Nacional bajo el
sol nipón
Solo dos años después de
la Guerra de Malvinas, argentinos e ingleses se enfrentaron nuevamente en un
partido oficial. En esta ocasión, fue otro choque entre clubes en la Copa
Intercontinental.
Independiente de
Avellaneda se había coronado campeón de la Copa Libertadores en 1984, al
derrotar a Grêmio en la final. Bajo la dirección de José Pastoriza, el Rojo
contaba con jugadores de la talla de Néstor Clausen, Enzo Trossero, Ricardo
Giusti, Ricardo Bochini y Jorge Burruchaga.
Del otro lado estaba
Liverpool, campeón de Europa por cuarta vez en su historia, con figuras como
los defensores Phil Neal, Alan Kennedy y los delanteros Kenny Dalglish e Ian
Rush.

La marca de Maradona
Un año y medio después de un choque histórico en la Copa Intercontinental entre Independiente y Liverpool, Argentina e Inglaterra se enfrentaron en un duelo aún más trascendente en los cuartos de final del Mundial de México 1986.
Argentina, liderada por
Diego Maradona, avanzó como líder de grupo y después de eliminar a Uruguay en
octavos de final, se preparaba para otro desafío crucial. Inglaterra, segunda
en su grupo, había superado a Paraguay en la fase anterior y buscaba avanzar a
las semifinales.

Luego del emotivo triunfo
del 22 de junio para los argentinos, Maradona y compañía alzarían su segunda
Copa del Mundo en el mismo lugar, en el Estadio Azteca.
Frenetismo en
Saint-Étienne
El 30 de junio de 1998 Saint-Étienne
fue testigo de otro episodio más de esta rivalidad: octavos de final de la Copa
del Mundo de Francia.
Dirigida tácticamente por
Daniel Passarella, Argentina afrontaba su primer mundial sin la presencia de
Maradona, clasificando como líder de su grupo. Inglaterra también tenía un
poderoso equipo, con Gary Neville, David Beckham y Alan Shearer en su formación.
Gabriel Omar Batistuta
marcó en sólo 6 minutos de partido, transformando su penal en gol. Pero cuatro
minutos después, Shearer igualó el partido, también por la máxima sentencia.
El joven Michael Owen
protagonizó uno de los momentos más recordados del partido al minuto 16.
Controló un pase de Beckham y ejecutó un rapidísimo contraataque. Superó en
velocidad a José Chamot, eludió velozmente a Roberto Ayala y definió con
precisión al ángulo superior izquierdo ante la salida de Carlos Roa para dar
vuelta el partido. Pero, al cierre del primer tiempo, Argentina obtuvo un tiro
libre a su favor. Juan Sebastián Verón jugó un pase corto y preciso para Javier
Zanetti, quien controló y disparó para convertir el 2 a 2.
A pesar de la expulsión
de Beckham al inicio del segundo tiempo por agredir al Cholo Simeone, el empate
persistió y el clasificado tuvo que decidirse en la tanda de penales.

La Albiceleste, luego de
echar a sus rivales, vería trunco su camino ante los Países Bajos en la ronda
de los ocho mejores.
Amargura argentina en
Asia
El último cruce de peso
entre Argentina e Inglaterra se dio en el Mundial de Corea-Japón 2002, el viernes
7 de junio. Fue en la segunda fecha del grupo F.
Bajo la dirección de
Marcelo Bielsa, Argentina llegaba como una de las principales candidatas al
título, habiendo clasificado de manera impecable con una sola derrota en las
Eliminatorias Sudamericanas. Las cosas parecían encaminadas con la victoria de
1-0 sobre Nigeria, con la que la Albiceleste debutó en la primera Copa Mundial
jugada en Asia. Por su parte, Inglaterra, con un muy buen equipo, también
generaba expectativas de cara a un nuevo intento en el Mundial, aunque el
empate 1-1 con Suecia les puso presión antes de enfrentar a Argentina.
A
pesar de ello, los Three Lions se tomaron revancha de los sudamericanos gracias
al gol de penal convertido por Beckham al minuto 44. El triunfo de los
británicos en Sapporo (Japón) por 1 a 0 resultó decisivo. En la última fecha,
Argentina quedó eliminada tras un triste empate 1-1 contra los suecos. En
contraste, los ingleses igualaron sin goles con Nigeria y avanzaron a los
octavos de final.
Los argentinos consumaron
uno de los fracasos más grandes quedándose fuera en primera ronda. Los ingleses
se marcharían del certamen, eliminados ante Brasil, futuro campeón, en los
cuartos de final.
Palabras finales
Desde la llegada del
fútbol a la Argentina con el arribo de trabajadores ingleses, pasando por sus
primeros encuentros a inicios del siglo XX y llegando a las confrontaciones en
competiciones del primer nivel, argentinos e ingleses han tejido una rivalidad
futbolística sinigual.
Compartiendo el espíritu
competitivo, la pasión y las fuertes raíces futbolísticas, Argentina e
Inglaterra se han contrapuesto, además de en la cuestión Malvinas, en fogosos
partidos de fútbol que han marcado mucho más que un encuentro deportivo, pues
han dado forma y vida a uno de los clásicos más llamativos del fútbol mundial,
a una riquísima rivalidad. Es evidente: la enemistad argento-inglesa se
encuentra latente, aguardando por escribir otro episodio cargado de pasión y
sudor.
Esta nota de Darío Ocampo
fue publicada el 3 de agosto de 2024 por el Centro de Investigación de la
Historia del Fútbol (CIHF).




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